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viernes, 24 de enero de 2014

Juan de la Rodilla – Irás y no volverás (Leyendas criollas, San Luis)


Opinión:Hola, a diferencia de la reseña anterior, este libro me gusto mucho. Ambas historias las disfrute mucho leyéndolas. El genero fantástico es uno de mis favoritos y los dos cuentos lo tienen como elemento principal. En mi opinión, ambas destacan el rol fundamental que tienen los hijos en las vidas de los padres.Ademas, demuestra como la vida siempre tiene sorpresas para nosotros.
Espero que los disfruten como yo lo hice...

Sinopsis:En los cuentos todo pude suceder. Por ejemplo, que "Juan de la Rodilla", el protagonista del primer relato de este libro, haya venido al mundo de una forma muy extraña... También sucede que el ingenio de un joven desbarata la más fuerte brujería, como sucede en "Irás y no volverás", el segundo cuento. Ambos cuentos son frutos del ingenio, la picardía y el humor de los puntanos.
Además de los relatos, cada libro incluye información sobre la época, la forma de vida y el medio ambiente de la comunidad.También, en la primera pagina aparecen las imágenes de los personajes principales que nos acompañaran durante la historia. 

Selección y adaptación: Miguel Ángel Palermo 
Ilustraciones: Aldo Chiappe y Alberto Pez 
Páginas: 64 páginas (depende de la edición).
ISBN: 978-987-576-228-2

Juan de la Rodilla (Pueden encontrar una versión de esta historia en este blog:http://tallerliterariojesusmaria.blogspot.com.ar/2011/08/juan-de-la-rodilla.html)

Irás y no volverás(Esta es una versión distinta a la quese encuentra en el libro)
Había una vez un hombre que se ocupaba de la pesca. Iba a pescar todos los días. Este hombre no tenía más que la señora, una yegua y una perrita.
Un día, este hombre no podía pescar, y tanto tiró el anzuelo, hasta que sacó un pescado grande. Y cuando lo estuvo por matar, le dijo el pescado que no lo matara, que él le iba a decir dónde había muchos pescados. Entonce el hombre, de ver lo que le prometía el pescado, lo largó. Entonce le dijo el pescado:
-Miró, andate río abajo. Vas a encontrar un remanso muy grande, y allí vas a sacar muchos pescados.
Así lo hizo el hombre. Se jue hasta el remanso y empezó a sacar pescado en cantidá. Y así lo hizo varios días y llevó muchísima comida a su casa. Pero comenzaron a mermar las pescas, hasta que llegó un día que parecía que no había más pescados, y tanto tiró el anzuelo hasta que volvió a agarrar el pescado grande.
-Miró -le dijo el pescado- no me matís. Andá río abajo, vas a encontrar otro remanso, que hay mucho pescado. Así lo hizo el hombre. Lo volvió a largar al pescado y se jue río abajo, hasta que dio con el remanso. Y áhi pescó, y varios días sacó en cantidá pescados muchísimos.   Un día no podía sacar más pescado, y tanto tiró el azuelo, hasta que volvió a sacar el pescado grande.
-Bueno -le dijo el pescado-, ahora no sé adónde hay más pescado, así que me matás no más, pero sólo te voy a hacer un pedido, que no me dejís cair ni una sola gota de sangre al suelo. La alzás a toda y la enterrás, bien enterrada. Y después que me comás -no tengo más que dos costillitas- ésas las clavás, una de cada lado del jardincito de tu casa.
Bueno... Así lo hizo el hombre, como le había dicho el pescado. Lo carnió y enterró la sangre, y plantó las costillitas, una de cada lado de la puerta del jardincito que tenía. Bueno... Después de esto, la señora del hombre tuvo dos chicos mellizos muy parecidos; de ver uno, era ver el otro. La yegua tuvo dos potrillos del mismo color y muy parecidos. La perra tuvo dos perritos, que también eran muy parecidos.
Se pasaron los años. Se criaron los chicos y se hicieron mozos, y lo mismo se criaron los potrillos y los perros. Un día, dijo uno de los hermanos:
-Yo ensillo un potrillo y me llevo un perro y me voy a rodar tierra.
-¿Porque te vas, hermano? -le dice el otro--. Yo me voy también.
-No, hermano, vos tenís que quedarte con nuestros padres. Yo te voy a dejar una seña, pa que sepás cómo ando. Cuando el jardín esté lindo y florido, es porque me va bien. Si algún día el jardín está triste o marchito, es porque me va mal. Así que te vas para que me salvís.
Bueno, en eso que estaban en el jardín, vieron una daga nuevecita.
-Mirá la daga, hermano -le dice un mozo al otro.
Y miraron al otro lado de la puerta y estaba otra daga, también nuevecita, que brillaba.
-Mirá otra daga -le dice el otro.
Así que cada uno de los hermanos tomó una daga. Bueno... Se jue el hermano a rodar tierra y se llevó un potrillo y un perro, y el otro hermano quedó muy triste. También el potrillo quedó los relinchos y el perro los ladridos, lo que se iba un hermano.
Bueno... El hermano que quedó en las casas, no se olvidaba; lo primero que hacía era ir a ver el jardín. El jardín amanecía muy lindo, todo florecido.
-Bueno -decía-, le va bien a mi hermano.
El hermano que se jue, anduvo mucho tiempo, y llegó al palacio de un Rey. Se ocupó allí. A los pocos tiempos se puso de novio y se casó con la hija del patrón. Una tarde, le dijo a la señora:
-Vamos a caminar por allí.
-Vamos -le dijo la señora.
Jueron hasta un árbol que 'staba en la punta de un bordo, y de allí se devisaba, a lo lejo, un humito, que se elevaba muy alto y derechito. Entonce le preguntó el mozo a la señora:
-¿Qué contiene aquel humo tan alto y tan derecho? Entonce le contestó la señora:
-Mire105, allá es el Irís y no Volverís.
-¿Y porque le llaman así? -le preguntó el mozo.
-Porque el que va allí, no vuelve más.
Entonce le dijo el mozo:
-Mañana voy yo, pero voy a volver.
-No vaya -le dijo la señora-. Mire que el que va allí no vuelve más.
-Yo voy a ir y voy a volver -le dijo el mozo.
Así que al otro día bien tempranito, ensilló su caballo, se puso la daga y llamó al perro. Se despidió de la señora que le rogaba que no juera. Y se jue.
A la tarde llegó al humito. Había una casa. Llamó, y salió una vieja que era bruja.
-¡Buena tarde, señora! -le dijo el mozo-. ¿Quiere darme un poco de agua?
La vieja le dijo muy atenta que cómo no. Cuando va a darle el jarro con agua y el mozo lo jue a recibirseló, lo agarró de la oreja, lo bajó del caballo y jue y lo encerró en una pieza. Lo encerró con llave, y allí quedó. ¡Claro!, como era bruja l'hizo perder al mozo la juerza, que no se pudo ni defender siquiera.
Bueno... Al otro día temprano, como de costumbre, jue el otro hermano a ver el jardín. El jardín estaba todo marchito y caido, todo por el suelo.
-Bueno -dijo-, mi hermano está en peligro. Me voy.
Áhi no más ensilló el caballo, se puso la daga y llamó el perro, y se jue. Al día siguiente llegó a la casa del padre de la niña que se había casado con el hermano de él. Como era tan parecido al hermano, la señora salió, y creyendo que venía el esposo, lo abrazó. Lloraba la señora y decía que creía que no iba a volver. Entonce pensó el hermano entre de él:
«Seguro que mi hermano es casado con esta niña y ella cree que soy yo. ¡Como somos tan parecidos! Pero no le voy a decir nada para descubrir adónde se ha ido mi hermano».
Enseguida vino el padre de la niña, y lo abrazó, y le dijo que cómo ha hecho para volver, siendo que el que va allí no vuelve más. El mozo no le dijo nada. Cenaron esa noche. En seguida, le dice la señora:
-Vamos a dormir, que tiene que estar cansado. Bueno... Se jueron. Todo esto lo hacía el mozo para ver si podía descubrir qué fin había tenido el hermano. Cuando ya estuvieron para acostarse, le dijo el mozo:
-Recién me he acordado de un pedido que me había hecho mi padre.
Entonce le dijo ella:
-¿Cuál es el pedido? Si lo puede hacer, hágalo.
-Mi padre me había hecho este pedido, que esta noche tengo que clavar mi daga en el medio del colchón, entre los dos.
-Bueno -le dijo ella-, hágalo.
Esto lo hacía para no fallarte en nada a la señora del hermano. Así que esa noche durmieron juntos, pero con la daga clavada entre los dos. Al otro día anduvo él como apurado. Le dijo ella:
-Vamos a caminar para donde juimos las otras tardes.
-Vamos -le dijo él.
Jueron al árbol, y de la punta del bordo divisaron el humito. Entonce le preguntó el mozo:
-Y aquel humito, ¿qué contiene?
-¿Cómo? -le dice ella- ¿tan pronto se ha olvidado? Allí es adonde juistes, al Irís y no Volverís.
Entonce dijo el mozo entre él:
«Allí es adonde ha ido mi hermano. Yo me voy».
Y le dice a la niña:
-¿Sabís qu'hí dispuesto de ir otra vez al humito?
-No vaya. ¡Quién sabe si vuelve más! -le dijo ella.
Y el mozo le contestó:
-No, ya vís como hí vuelto. Puedo ir otra vez.
Se jueron a las casas, se puso la daga, ensilló el caballo y llamó al perro. Se despidió de la señora y del padre, y se jue.
Cuando llegó allá, salió la vieja. Entonce él iba con sé, y le dijo:
-Deme un poco de agua, ¡por favor, señora!
Cuando la vieja fue a darle l'agua, jue a agarrarlo al mozo, que era muy avisado; y que cuando vido la vieja se dio cuenta que era bruja, y malició que tenía al hermano, la agarró él primero, y dijo para él: En nombre de Dios. Áhi se le acabó la fuerza a la bruja. La bruja gritaba y pataliaba lo que se vido descubierta, y el mozo le dijo:
-Ahora me vas a entregar mi hermano, o sino te mato.
Sacó la daga y la amenazó. La ató bien atada di un poste. Ya cuando se vido perdida, la bruja le rogaba:
-No me matís, yo te voy a entregar tu hermano. Áhi tenís las llaves.
El mozo agarró las llaves y empezó a abrir puertas. De todas las piezas salían hombres que la bruja tenía encerrados, hasta que salió el hermano. Se abrazaron, contentísimos, y le agradeció el hermano porque vino a salvarlo. Y le dijo:
-Yo sabía, hermano, qu'ibas a venir. Yo te aguardaba todos los días.
Bueno... se jue el mozo y le dijo a la bruja que 'taba bien amarrada en el palo, que adónde tenía el caballo y el perro del hermano. Y la vieja le dijo que los caballos de los hombres que tenía encerrados, eran esos montones de arena, y que los perros eran esos montones de ceniza.
-Hacemelós volver a lo de antes o sinó te mato -le dijo el mozo.
La vieja, entonce le dice:
-Áhi sobre la mesa, hay una caja con polvos. Vos los tiras sobre las montañas de arena y de ceniza, y van a salir los animales.
Jue el mozo, sacó la caja de la bruja y tiró el polvo sobre los montones, y salieron los caballos y los perros de los hombres que la bruja tenía encerrados. Y salió también el caballo y el perro del hermano. Entonce le dieron libertá a todos los hombres, y dejaron la bruja atada. Y se jueron los dos. Bueno... Ya cuando iban por la mitá del camino, le contó el hermano cómo lo había agarrado la vieja, y cómo había ido al Irís y no Volverís. El otro herma no le contó cómo supo por el jardín que él estaba en peligro, y cómo vino a la casa de su señora. Le dijo que él había estado con la señora y con el padre de ella, y que lo habían tomado por el esposo de la niña, y que él los dejó creer para averiguar de su paradero. Que él había dormido esa noche con la señora, pero que había clavado la daga entre medio de los dos, para no faltarle. Entonce el hermano se enojó, se dejó llevar por los celos, y sacó la daga y lo mató. Y después que lo mató, que le había pesado y no sabía qué hacer, desesperado. Se puso a llorar, y lo alzó al cuerpo del hermano en la falda, y le pedía perdón, y que le decía que él, que tanto había hecho por salvarlo, no sabía cómo lo había muerto él, como un hermano desgraciado. Al rato después de haber estado allí, vinieron dos lagartos, y se pusieron a peliar. Y uno al otro le pegó un uñazo y lo mató.
El lagarto que mató al otro se quedó áhi, no más, asustado, y luego buscó un yuyito, y le empezó a pasar por la herida al muerto, hasta que el otro lagarto vivió. Bueno... El hermano jue y hizo lo mismo. Jue, cortó un gajo del mismo yuyo y le empezó a pasar por la herida al hermano muerto, hasta que vivió. Y le pidió disculpa llorando, y se abrazaron, y quedaron como si nada hubiera pasado. Los dos hermanos siguieron muy contentos, el viaje. Y cuando llegaron al final del viaje, los hermanos se despidieron como ante, y uno se jue para donde estaba la señora y el otro hermano se jue para donde tenía los padres. Y todos vivieron muy contentos, muchísimos años.

jueves, 23 de enero de 2014

Pedro Urdemales y las yeguas voladoras – El conejito ayudante (Leyendas criollas, Córdoba)


Opinión:Hola, sinceramente no tengo nada que decir sobre este libro, solo que no es uno de los mejores de la colección.Lamento que esta reseña sea tan corta, espero que la siguiente sea mejor. Chau
Sinopsis:Hay que tener muchísimo cuidado con este Pedro, que parece tan tonto y es más vivo que todos los que le quieren tomar el pelo. Así ocurre en el primer cuento de este libro, 'Pedro Urdemales y las yeguas voladoras', donde se las ingenia para que una linda tropilla desaparezca como por arte de magia. En 'El conejito ayudante', el segundo relato, uno tras otro van cayendo en los enredos del embrollón, que siempre se sale con la suya.

Además de los relatos, cada libro incluye información sobre la época, la forma de vida y el medio ambiente de la comunidad.También, en la primera pagina aparecen las imágenes de los personajes principales que nos acompañaran durante la historia. 

Selección y adaptación: Miguel Ángel Palermo 
Ilustraciones: Aldo Chiappe y Alberto Pez 
Páginas: 64 páginas (depende de la edición).

I.S.B.N : 9789875762275

Pedro Urdemales y las yeguas voladoras
Martin  Urdemales  era  un  hombre  de campo  que  un día  tras haber recibido  su  sueldo  mensual decide,  al día siguiente, irse para  Colan  Conhué a gastar lo que había ganado y merecía por todo su sufrimiento que le provocaba el trabajo y que poco le gustaba.
Allí  estuvo  una semana de  fiesta.
Después, cuando se iba  le quedaban seis  monedas  de un peso y se preguntó "¿Qué  puedo comprar  con  estas monedas?". Entonces fue  a preguntarle  a Don Manuel  quién  vendía caballos éste  le  respondió  que Cachasu. Fue Martin a la casa de Cachasu y le dijo  si le vendía  un caballo. El vendedor de equinos le dijo que si. Martin le explico que no tenía  plata y le preguntó que  si no tenía trabajo.
El  vendedor le dijo que tenía  chivas  para  cuidar, ante  lo que Martin acepto; hecho el arreglo se fue con  el  patrón para  el campo. Cuando el patrón se fue, Martin soltó las chivas  y se fue para lo de  su vecino  a quien se las vendió. Se fue para el campo que cuidaba, pero antes pasó  a agarrar martinetas, les cortó las alas y metió las martinetas en el corral. Se fue a agarrar el caballo más rápido que tenia el  patrón y partió para el pueblo a avisarle. Cuando llegó -haciéndose el asustado- le dijo que no quería trabajar más:
-Porque una mañana  yo taba matiando y salí a buscar a las chivas y las encerré, .de hay me jui a seguir matiando, despué jui a ordeñarlas  y… baiga susto me pegué pachón  Yo mejor me voy, su campo tá embrujao. Vaiga que me convierta a mí taén.
Y se fue para Comodoro  buscando otro tonto para embromar.
El patrón fue a ver a las chivas y descubrió la mentira. Se fue a buscarlo  pero Martin ya no estaba, ya se había ido, Nadie más supo de él en el pago.

miércoles, 22 de enero de 2014

Un domingo 7 – El herrero Miseria (Leyendas criollas, La Rioja)


Opinión:Hola, a diferencia del anterior, este libro se convirtió en uno de mis favoritos de la colección. Me gustaron las 2 leyendas, ambas me causaron mucha gracia y comparten un tema en común:LA HUMILDAD.
En la primera leyenda, yo habia escuchado el dicho "ya salio con un domingo 7" pero no sabia que existía una leyenda, asi que fue un descubrimiento en lo personal. En cuanto a la segunda leyenda, tenia una vaga idea de lo que trataba...
Creo que hasta hay un chiste que trata sobre esta leyenda pero no estoy segura.
Bueno, no me queda mas que decir de este libro, asi que me despido hasta el siguiente.
 Chau :)
Sinopsis:Entre cerros y montes, dicen en La Rioja, uno puede encontrarse cualquier día -o lo que es peor, cualquier noche- con una partida de diablos cantores. ¿Será posible caerles en gracia? De eso habla "Un domingo siete", primero de los dos cuentos tradicionales riojanos de este libro. "El herrero Miseria" es el segundo relato, que nos trae las ingeniosas andanzas de un hombre más astuto que... el Diablo. 
Además de los relatos, cada libro incluye información sobre la época, la forma de vida y el medio ambiente de la comunidad.También, en la primera pagina aparecen las imágenes de los personajes principales que nos acompañaran durante la historia. 

Selección y adaptación: Miguel Ángel Palermo 
Ilustraciones: Aldo Chiappe y Alberto Pez 
Páginas: 64 páginas (depende de la edición).

I.S.B.N : 9789875762268

Un domingo 7(Esta es una versión distinta a la que se encuentra en el libro)
Eranse una vez dos compadres, uno rico llamado Cosme y otro pobre llamado Beto; el pobre era tan pobre que a veces tenía que recurrir a la ayuda de su compadre; pero éste era bastante avaro y siempre le ponía miles de "peros" para no aflojarle ni un centavo.
Un día el pobre salió en busca de trabajo pues las necesidades eran muchas y los dinerillos pocos... pero esta vez salió con un rumbo distinto al de siempre.
- "Puede que me cambie la suerte" - pensó y se puso en marcha.
Anduvo hasta casi la oración (crepúsculo) y ya perdía las esperanzas cuando a lo lejos divisó un rancho....
Al llegar comprobó que estaba abandonado y decidió volverse antes de que anocheciera. De pronto sintió que venía gente. El susto lo hizo dar un salto y se escondió en un tirante del techo.
Eran unos paisanos que el nunca vio. Entraron en la casa, prendieron un fueguito y entre vino y vino comenzaron a cantar:
- Lunes y martes,y miércoles tres,jueves y viernes,y sábado seis...
La reunión se iba animando cada vez más y se largaron a bailar, siempre con los mismos versos.
El pobre Beto se divertía de lo lindo pero con el pasar de las horas y siempre la misma canción se comenzó a aburrir entonces cuando los cantores llegaron a "sábado seis", el gritó:
- A las cuatro semanasse ajusta el mes....!
Los hombres pararon de cantar; miraron al lugar desde donde salió la voz y dijeron: - Baje, amigo, ¿que hace allí?...
- Los oí llegar y me asusté.
- No se preocupe compadre, le estamos muy agradecido porque nos ayudó a alargar un poco nuestra canción - y en recompensa le dieron una gran cantidad de dinero en oro.
Al llegar a su casa pasao de contento, Beto le dijo a su mujer que fuera a los de Cosme a pedirle prestado una balanza para medir las onzas regaladas.
Cosme, intrigado por el pedido, untó un plato de la balanza con grasa con la intención de que un poco de lo que fuera pesado quedara en el plato. Al regresar el aparato, notó que en la grasa había polvo de oro y fue inmediatamente a lo de Beto y le preguntó:
- ¿De donde has sacado oro?
Mientras Beto le contaba, Cosme planeaba hacer lo mismo para ampliar sus arcas; y así lo hizo... fue al mismo rancho, se trepó en la misma viga y llegaron los gauchos cantores que prendieron fuego y descorcharon los vinitos y entonaron:
- Lunes y martes,y miércoles tres,jueves y viernes,y sábado seis,a las cuatro semanasse ajusta el mes...
La repetición del canto empezó a impacientarlo y cuando llegaron a "sábado seis" pegó el grito:
-¡Falta domingo siete!
Los paisanos enardecidos bajaron a Cosme de la viga y en cuanto empezaron a propinarle una paliza, éste logro zafar y salió como alma que lleva el diablo.

La historia se propagó como un secreto a gritos y así cuando alguien dice algo inoportuno se exclama: "¡ya salió con un Domingo Siete!".

El Herrero Miseria
Éste que era un viejo que tenía una herrería, pero era tan pobre que todo cuanto encontraba llevaba a su herrería para cuando le fuera útil. Como era tan juntador de cachivaches se le denominaba Herrero Miseria.
Un día Nuestro Señor salió a conquistar almas acompañado de San Pedro. Iban acompañados en un burro. De repente éste pierde la herradura. Entonces San Pedro le dice a Nuestro Señor:
-Ahí hay una herrería, vamos a pedirle al herrero que le coloque la herradura al burro para poder continuar viaje. Llegaron y cuál no fue el asombro de los dos viajeros cuando pasaron a la herrería. Todo era miseria. El viejo herró al burro y cuando terminó los viajeros le pidieron precio, a lo que el viejo respondió que no valía nada.
-Bueno -le dijo Nuestro Señor-, para retribuir su generosidá le concederé tres gracias. Pidamé lo que quiera.
Entonces San Pedro corrió procurando colocarse detrás de Nuestro Señor, para hacerle seña al herrero que pida el cielo. El viejo no le hacía caso y pidió lo que a él le pareció mejor.
La primera gracia: «Que todo el que se siente en la silla de su casa no se levante más sin su permiso».
-Concedida -dijo Jesús.
-«Que todo el que suba en su nogal que se quede pegado hasta que él lo mande a bajar».
-Concedido -dijo Jesús.
-«Que donde él se siente, nadie lo haga levantar».
Una vez concedidas las tres gracias, los viajeros siguieron su camino.
Un buen día llegó a la casa de Miseria el diablo mayor a llevarseló. El dueño de casa estaba muy ocupado y por eso le dijo al visitante que se sentara hasta que termine el trabajito. Pasó un rato y el diablo cansado de esperar quiso pararse para irse y no pudo; estaba pegado a la silla. Entonces Miseria le dijo:
-Si prometes no volver más a molestarme te dejaré ir, de lo contrario, allí permanecerás pegado.
El diablo prometió no molestarlo, y así pudo salir.
Después vinieron otros diablos a quererlo llevar a la fuerza, pero Miseria tranquilamente les dijo que era necesario llevar provisión y les dijo que fueran al nogal a juntar nueces. En el acto obedecieron y se pusieron a comer nueces. Una vez hartos quisieron bajar y no pudieron, pues estaban pegados. Entonces el herrero les hizo prometer que se irían de inmediato para dejarlos bajar. Así lo prometieron y se fueron.
Cuando Miseria murió y se fue a golpear la puerta del cielo, sale San Pedro. Reconoció en seguida al herrero y dice:
-¿Qué buscás, viejo?
Fue a consultar al libro de las obras buenas y aprovechando que la puerta del cielo quedó abierta, el viejo Herrero entró y se sentó rápido en la silla de San Pedro.
Cuando San Pedro volvió a decirle a Miseria que no estaba anotado, lo encontró muy sentado en su silla...
Disjustado fue a darle parte a Dios, y Nuestro Señor le dice:
-¿Y qué, no recuerdas la tercera gracia que pidió Miseria? Ahora, Pedro, si Miseria se sentó, no hay quien lo haga levantar...
Así el viejo se quedó en el cielo sin haberlo pedido directamente.

martes, 21 de enero de 2014

La guerra del sapo – Fiesta en el cielo (Leyendas criollas, Santiago del Estero)


Opinión:Hola, esta reseña es un poco diferente a las demás, ya que la sinopsis del libro esta en formato de imagen y he publicado solo la primera leyenda del libro y no las dos como hice en la entrada anterior.Ahora volviendo al libro, las dos historias tratan sobre sapos, a las personas que les guste estos pequeños animalitos, estoy segura que les encantara esta historia...
En mi caso, el sapo no me gusta y eso me predispuso mal al leerla. Pero la historia es entretenida y esta bien narrada. Sin mas que decir, me despido hasta el próximo libro.






 Además de los relatos, cada libro incluye información sobre la época, la forma de vida y el medio ambiente de la comunidad.También, en la primera pagina aparecen las imágenes de los personajes principales que nos acompañaran durante la historia. 

Selección y adaptación: Miguel Ángel Palermo 
Ilustraciones: Aldo Chiappe y Alberto Pez 
Páginas: 64 páginas (depende de la edición).


La Guerra del Sapo
El tigre era acostumbrado a ir a tomar agua en un pozo en lo más tupido del monte. Y cuando estaba tomando agua, el sapo, que estaba debajo, y no lo vio el tigre, le dijo:
-¡Epa!, ¡amigo!, no me vaya a pisar. Vea que hay gente.
Le contesta el tigre:
-¡Of!, yo creía que era bosta 'i vaca.
Entonce, el sapo le dice:
-No se burle, amigo, yo le puedo hacer una guerra.
Y áhi no más se desafiaron y se dispusieron a peliar. Fijan día y lugar donde iba a ser la pelea.
Para ese día el tigre había reunido a toda su gente. Eran cuchis305 del monte, leones, osos hormigueros, zorros.
Y el sapo había reunido toda clase de avispas: carán306 coloráu, carán negro, lachiguanas, balas, guancoiro.
Entonce, el tigre fue al campamento adonde iba a ser la batalla. Antes de acercarse mucho mandó al sobrino, a don Juan, a preguntarle al sapo si ya 'staba listo para la batalla. Entonce el sapo le hizo contestar:
-¡Que venga no más!
  —552→  
Y áhi, cuando salió con su ejército, el tigre, al sobrino que hacía como de secretario, centinela, asistente, lo mandaba de trecho en trecho y preguntaba y gritaba:
-¡Mi sobrino!
Y el otro contestaba:
-¡Aquí voy!
Cuando llegaron al campo de batalla ordenan los dos:
-¡Avancen, muchachos!
Y las avispas del sapo se vinieron y se juntaron con la gente del tigre, y los enloquecían. Y locos se revolcaban. Y el zorro no sabía qué hacer. Y el tigre bramaba, y siempre le gritaba:
-¡Mi sobrino!
Y el zorro le gritaba:
-¡Al agua, tío! -había habido una laguna cerca.
Cuando vio el peligro se escondió en el montecito, en medio de los yuyos, y de áhi le gritaba:
-¡Al agua, tío!
Y el tigre no lo oía, hasta que lo oyó y se metieron todos al agua. Y áhi recién se salvaron.
Y ganó así la batalla el sapo.

sábado, 18 de enero de 2014

El gran incendio – El palo borracho (Leyendas criollas de Tucumán).

               
Opinión:Que puedo decir  de esta leyenda.... Me gusto mucho, me pareció entretenida y original. Ademas, de rememorarme el libro "Cuentos de la Selva" de Horacio Quiroga. Siempre es lindo leer historias donde la fantasía y los animales ocupan un lugar tan importante en la historia. 
En cuanto a la segunda leyenda, esta versión no la conocía. De todas formas, no me gusto tanto como la que conozco ( se trata de una princesa india que sufre de la muerte de su amor en la guerra).
En resumen, ambas leyendas comparten la particularidad de presentar personajes animales en sus narraciones y la creación de elementos de la vida cotidiana.

Sinopsis:El mundo no se ha hecho de una sola vez para siempre, dicen los wichis del Chaco, sino que se creó y se destruyó en varias ocasiones. Una vez fue por culpa de una carcajada, relata \"El gran incendio\", la primera y divertida historia de este libro. En la segunda, \"El palo borracho\", conocemos a Tokuaj, el embrollón, y nos enteramos desde cuándo corren los ríos, por qué tienen peces y a qué se debe que muchos de ellos hagan largos viajes aguas arriba.  Además de los relatos, cada libro incluye información sobre la época, la forma de vida y el medio ambiente de la comunidad.También, en la primera pagina aparecen las imágenes de los personajes principales que nos acompañaran durante la historia. 

Selección y adaptación: Miguel Ángel Palermo 
Ilustraciones: Aldo Chiappe y Alberto Pez 
Páginas: 64 páginas (depende de la edición).
ISBN: 9789875762237

El Palo Borracho
Antiguamente el agua, que era el mar, estaba adentro de un palo borracho grande. Esto era muy al principio. Ahí nació Lawo, el Arco iris, y un pez: el dorado.Mucha gente pasaba por ahí, pero les estaba prohibido pescar el dorado. Por esa época pasó Tokjuaj con sus flechas. Sacó una y flechó el pez.El yuchán se partió y se inundó el mundo. Tokjuaj trató de escapar corriendo pero el agua lo seguía. Dos meses corrió con el agua atrás. Quiso transformarse en pez pero los peces también lo perseguían. No había forma de escapar. Entonces se transformó en chajá. Voló muy arriba, hasta que se le cayeron las plumas y comenzó a caer. En su caída gritaba: “me transformaré en mortero”, Y cayó adentro de un pozo. Ese pozo era muy profundo. Tokjuaj se transformó en murciélago, y mientras estaba tratando de salir, vio una víbora muy grande que quería tragárselo.Por fin escapó. Pero el viborón le pudo agarrar una punta del ala. Y se enredó en una tela de araña.Tenía hambre y no sabía que hacer. Entonces se le ocurrió chupar sangre. Desde entonces el murciélago chupa la sangre. Le chupó al anta y a las corzuelas. Hasta que el tucán empezó a perseguirlo.Tokjuaj se asustó y se escondió en el gajo de un árbol grande. El tucán golpeó el árbol con su pico y se partió la cabeza de Tokjuaj. Quedó muerto en el piso en forma de murciélago.El agua que salió del yuchán formó el río Pilcomayo. Las vueltas que da el río Pilcomayo son el recorrido de Tokjuaj huyendo del agua.

viernes, 17 de enero de 2014

El hombre de piedra – La venganza del padre (Leyendas yámanas)

                  El gigante de piedra - La venganza del padre (Leyendas Yámanas)
Opinión: En esta oportunidad las leyendas no me gustaron mucho, a diferencia de las ediciones anteriores. Aunque por supuesto en gustos no hay nada escrito...
Así, que iremos directamente a la sinopsis del libro.
Sinopsis: Durante las largas noches de invierno del sur, los yámanas narraban historias de miedo o de aventura, como las dos que se incluyen en este libro. En la que le da título, se enfrentan a un gigante que se empeña en aterrorizarlos. En la otra historia, un joven padece las burlas de otros muchachos, y su padre decide intervenir de una manera sorprendente.Además de los relatos, cada libro incluye información sobre la época, la forma de vida y el medio ambiente de la comunidad. También, en la primera pagina aparecen las imágenes de los personajes principales que nos acompañaran durante la historia.
Selección y adaptación: Miguel Ángel Palermo 
Ilustraciones: Aldo Chiappe y Alberto Pez 
Páginas: 64 páginas (depende de la edición).
ISBN: 978-987-576-222-0
Les paso el video de la leyenda que da nombre al libro, espero que les guste.
Link:http://www.youtube.com/watch?v=gaA37qp2FYQ






miércoles, 15 de enero de 2014

La Broma de Coquena-La Hija de la Pachamama (Leyenda Colla)


Hola, en esta nueva entrada del blog, les traigo la reseña de la Leyenda Colla: la broma de Coquena  ( aunque también es conocida como Coquena y los dos hermanos) y la hija de la Pachamama.

Opinión: La broma de Coquena, se convirtió en una de mis leyendas favoritas. No solo capta la esencia del pueblo colla sino que también deja valores muy importantes para la sociedad como son la honestidad y la avaricia.Por otra parte el relato es sencillo y de fácil comprensión.

En cuanto a la segunda leyenda que integra el libro, comparte la misma temática con la diferencia que se trata de una pareja y hace hincapié en el tema de la humildad.


Sinopsis:Según los collas, entre cerros y quebradas anda siempre Coquena, con su cuerpo de chico y un sombrero aludo, a veces caritativo y protector de los pobres; de eso se trata el primer relato de este libro. La segunda historia narra lo que le pasó al pobre Juan, cuando conoció a otro poderoso ser de la montaña: Pachamama, la madre Tierra siempre venerada en el Noroeste.  Además de los relatos, cada libro incluye información sobre la época, la forma de vida y el medio ambiente de la comunidad. También, en la primera pagina aparecen las imágenes de los personajes principales que nos acompañaran durante la historia.

Selección y adaptación: Miguel Ángel Palermo 
Ilustraciones: Aldo Chiappe y Alberto Pez 
Páginas: 64 páginas (depende de la edición).
ISBN: 978-987-576-221

A continuación, les dejo el link del video del libro, espero que lo disfruten.

Y esta es la otra version de la leyenda:




sábado, 11 de enero de 2014

Dos entradas en una

                                                    El mono y el yacaré - Sol y Luna

Hola,por un error que cometí elimine la entrada anterior, así que la volveré a escribir pero resumida y luego, agregaré el análisis de una nueva obra.
Opinión: Como había dicho en la entrada anterior, la leyenda "El mono y el yacaré" me había gustado por dos razones: primero que la temática me hizo acordar a los cuentos de mi infancia y segundo de que de la colección es el primero que esta más dirigido al público infantil.
Sinopsis:El ingenio y la picardía de los pueblos guaraníes están presentes en los dos relatos que componen este libro. El primero explica el origen maravilloso de algunos animales, a través de las aventuras de un joven desobediente. El segundo narra la historia de dos buenos hermanos que, con su magia, dieron origen al Sol, la Luna, el día y la noche. 
Además de los relatos, cada libro incluye información sobre la época, la forma de vida y el medio ambiente de la comunidad. También, en la primera página, antes de empezar el relato, muestra los personajes que nos encontraremos durante la lectura del libro.

Selección y adaptación: Miguel Ángel Palermo.
 Ilustraciones: Aldo Chiappe y Alberto Pez. 
 Cantidad de páginas: 64(depende la edición).
 ISBN:978-987-576-219-0.

Leyendas Selknam: La victoria de Kákach -La historia de Kuányip

Opinión: sinceramente, no tengo ninguna opinión de este libro.Así, que iré directo a la sinopsis del libro. 
Sinopsis:Los bosques y las estepas de Tierra del Fuego fueron el hogar de los antiguos selknam, un pueblo de grandes creadores de relatos. Dos de sus narraciones tradicionales nos llegan en estas páginas: la historia del valiente Kákach, que se animó a enfrentar solo a la terrible giganta; y las aventuras del turbulento Kuányip, a quien los hombres tuvieron tanto para agradecer y también reprochar. Además de los relatos, cada libro incluye información sobre la época, la forma de vida y el medio ambiente de la comunidad. Tambien, en la primera página le libro muestra, por medio de ilustraciones, los personajes principales q veremos durante la historia. 
Selección y adaptación: Miguel Ángel Palermo.
 Ilustraciones: Aldo Chiappe e Ignacio Noé. 
Páginas: 64 (depende la edición).
ISBN:978-987-576-220-6